RENTABILIDAD SOBRE ACTIVOS TOTALES (ROTA) EN INDUSTRIALES Y AEROLÍNEAS
Comprender el ROTA en sectores con uso intensivo de capital, como las aerolíneas y la industria, ayuda a evaluar la eficiencia con la que las empresas convierten activos costosos en ganancias.
El Rendimiento sobre los Activos Totales (ROTA) es un ratio financiero que mide la capacidad de una empresa para generar ganancias a partir de todos sus activos, tanto fijos como circulantes. La fórmula es sencilla:
ROTA = (Beneficios antes de intereses e impuestos / Activos totales) x 100
A diferencia del Rendimiento sobre los Activos (ROA), que utiliza los ingresos netos, el ROTA utiliza el EBIT (Beneficios antes de intereses e impuestos) para reflejar mejor el rendimiento operativo, eliminando los efectos de las decisiones financieras e impositivas. Esto hace que el ROTA sea especialmente útil para comparar empresas de distintas regiones o estructuras de capital, especialmente en sectores con un uso intensivo de activos, como la producción industrial y la aviación.
Por qué los sectores industrial y aéreo utilizan el ROTA
Tanto el sector industrial como el aéreo requieren una gran inversión de capital. Desde plantas de fabricación y flotas de transporte hasta arrendamientos de aeropuertos e instalaciones de mantenimiento, los activos necesarios para operar en estos sectores son sustanciales. En estos entornos, la utilización eficaz de los activos se vuelve clave para la rentabilidad a largo plazo. El ROTA permite a las partes interesadas evaluar la eficacia con la que la gerencia utiliza los activos de la empresa para obtener beneficios operativos.
Análisis comparativo entre sectores
El ROTA difiere considerablemente entre sectores. En economías digitales o de servicios con bajos niveles de activos, la rentabilidad de los activos tiende a ser significativamente mayor debido a los mínimos requisitos de capital. Por el contrario, sectores como las aerolíneas (que requieren la compra o arrendamiento de aeronaves, instalaciones de mantenimiento, infraestructura de combustible y operaciones con uso intensivo de mano de obra) operan con índices de referencia de ROTA más bajos. De igual manera, la industria pesada a menudo opera con inversiones en infraestructura heredada, lo que reduce el ROTA promedio.
ROTA frente a otros indicadores de rentabilidad
Es crucial distinguir el ROTA del ROE (rentabilidad sobre el capital) o el ROI (retorno de la inversión). Mientras que el ROE mide la rentabilidad en relación con el capital social y el ROI considera los rendimientos específicos de las inversiones, el ROTA muestra la eficiencia con la que se utiliza el capital total, independientemente de la estructura de financiamiento, para generar ganancias operativas.
Por lo tanto, ofrece una perspectiva más centrada en la eficiencia de los activos, lo cual es vital en industrias con una alta concentración de activos, donde la toma de decisiones a menudo gira en torno a la asignación de capital, la amortización y la rotación de activos.
RTA típico en la industria aérea
Las aerolíneas operan bajo restricciones estructuralmente diferentes. La inversión de capital en aeronaves, hangares, centros de entrenamiento con simuladores y cobertura de combustible requiere una enorme inversión inicial y continua. Por lo tanto, los niveles aceptables de ROTA tienden a ser notablemente inferiores. Un ROTA del 3% al 7% se considera generalmente el promedio de la industria, y las aerolíneas de primer nivel alcanzan ocasionalmente el 8% durante los ciclos de alta demanda.
Las aerolíneas de bajo coste suelen demostrar una mejor utilización de los activos, lo que se refleja en cifras de ROTA ligeramente superiores debido a una rotación de aeronaves más rápida, una mayor ocupación (factor de carga) y menores ratios de personal por pasajero-kilómetro. Sin embargo, también son más susceptibles a los shocks de demanda y a las fluctuaciones del coste del combustible.
Advertencias en la evaluación de ROTA
Es esencial contextualizar el ROTA con métricas que lo respalden. Por ejemplo, una ROTA alta puede deberse a activos antiguos que se han depreciado significativamente, lo que reduce el denominador (activos totales). Asimismo, las medidas de reducción de costos a corto plazo pueden inflar temporalmente el EBIT. Evaluar la ROTA junto con los ratios de rotación de activos, los márgenes de EBITDA y las tendencias de gastos de capital proporciona una visión más integral. Además, los eventos macroeconómicos, como las recesiones globales, los aumentos repentinos del precio del petróleo o los cambios regulatorios, pueden reducir transitoriamente las cifras de ROTA incluso en empresas con fundamentos sólidos.
Las empresas pueden mejorar la rentabilidad operativa de las operaciones (ROTA) desinvirtiendo en activos no esenciales. En el caso de las empresas industriales, esto podría implicar la venta de equipos obsoletos o el exceso de espacio en fábricas. En el caso de las aerolíneas, las medidas pueden incluir la venta de aeronaves antiguas o la interrupción de rutas de bajo rendimiento. Estas acciones reducen la base de activos y, al mismo tiempo, recortan los costes fijos asociados.
Las estrategias de bajo consumo de activos, como el arrendamiento en lugar de la propiedad de activos, son cada vez más populares. Si bien este enfoque fuera de balance debe gestionarse cuidadosamente según las normas NIIF y PCGA actualizadas, puede aumentar eficazmente la ROTA al reducir las obligaciones de activos a largo plazo.
3. Aumento del EBITDA operativo
El aumento del EBIT es el numerador en la fórmula de la ROTA. Las estrategias implican mejorar la capacidad de fijación de precios, reducir el coste de los bienes vendidos (COGS) y potenciar las economías de escala. Para las aerolíneas, los ingresos adicionales (por ejemplo, tarifas de equipaje, selección de asientos, programas de fidelización) pueden impulsar el EBIT con una mínima participación de los activos.
La automatización, la digitalización y la programación ágil de la producción pueden reducir los gastos operativos, especialmente en el sector manufacturero. Asimismo, la implementación de modelos dinámicos de precios y sistemas de gestión del rendimiento puede afectar significativamente los márgenes de EBIT en las aerolíneas.
4. Tecnología inteligente e inversiones digitales
La tecnología ofrece formas escalables de hacer más con menos, impulsando la producción sin inversiones significativas de capital. Los sistemas inteligentes en el sector industrial pueden monitorizar el rendimiento en tiempo real, predecir averías y optimizar los flujos de trabajo. En la aviación, los centros de control de operaciones integrados analizan datos de toda la red para tomar decisiones informadas sobre combustible, rutas y tripulación.
A largo plazo, la adopción de medidas de sostenibilidad también puede amortiguar los costes de los activos y aumentar las ganancias. Los motores eficientes, las certificaciones de fabricación ecológica y los programas de compensación de carbono pueden impulsar indirectamente el ROTA al alza al reducir los gastos regulatorios y energéticos.
5. Monitoreo y pronóstico
El ROTA no debe considerarse de forma aislada cada año. Pronosticar el rendimiento futuro con base en las inversiones actuales en activos y los planes operativos es crucial. Monitorear cómo los cambios, como una nueva línea de producción o la incorporación de aeronaves, impactan el ROTA futuro facilita la alineación estratégica y la planificación financiera proactiva.
La clave está en el equilibrio: las reducciones de activos excesivamente agresivas pueden obstaculizar la capacidad a largo plazo, mientras que la búsqueda de picos de EBIT puede generar ganancias a corto plazo. La mejora sostenible del ROTA refleja una integración cuidadosa de la gestión de la capacidad, la estrategia de precios y la disciplina operativa.