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FTSE VS MSCI: ¿POR QUÉ LAS REGLAS DE LOS ÍNDICES CAMBIAN LOS RESULTADOS DE SU CARTERA?
Explore las distinciones clave entre los índices FTSE y MSCI y comprenda cómo estas diferencias influyen en la construcción de la cartera, la exposición regional y el rendimiento.
Comprensión de las diferencias clave entre los índices FTSE y MSCI
Cuando los inversores asignan capital a los mercados de renta variable internacionales, suelen hacerlo a través de fondos que replican índices o fondos cotizados en bolsa (ETF) que replican los principales índices. Entre los índices de referencia de renta variable global más influyentes se encuentran los elaborados por FTSE Russell y MSCI (Morgan Stanley Capital International). Si bien pueden parecer similares a primera vista, las metodologías y las normas de los índices establecidas por estos proveedores pueden generar diferencias significativas en la composición de la cartera, la exposición regional y, en última instancia, los resultados de la inversión.
FTSE y MSCI ofrecen versiones competitivas de índices regionales y globales, como FTSE All-World frente a MSCI ACWI, o FTSE Emerging Markets frente a MSCI Emerging Markets. Estos índices difieren en varios aspectos críticos que hacen que las comparaciones de rendimiento y la evaluación comparativa de fondos sean más complejas de lo que parecen inicialmente.
Diferentes clasificaciones de países
Una diferencia notable entre FTSE y MSCI radica en su tratamiento de la clasificación de países, especialmente al definir los mercados desarrollados y emergentes. Por ejemplo:
- Corea del Sur: MSCI clasifica a Corea del Sur como un mercado emergente, mientras que FTSE la incluye entre los mercados desarrollados. Esta divergencia altera significativamente la ponderación de Corea del Sur en un índice de mercados emergentes.
- Polonia y Taiwán: FTSE elevó la categoría de Polonia a mercado desarrollado, mientras que MSCI la sigue considerando emergente. Taiwán también se encuentra en una zona gris, con un tratamiento diferente entre índices, lo que influye en la exposición según el proveedor.
Estas distinciones pueden tener un impacto significativo en los inversores que buscan exposición a países específicos o que buscan gestionar riesgos geopolíticos.
Ajustes de capital flotante
Ambos proveedores de índices ajustan sus índices en función del capital flotante de las empresas que los componen, pero sus metodologías para determinar qué constituye una acción de capital flotante pueden diferir. Por ejemplo:
- MSCI adopta un enfoque más conservador para la estimación del capital flotante, lo que a menudo resulta en ponderaciones más bajas para las acciones con participaciones gubernamentales o estratégicas.
- FTSE puede asignar ratios de capital flotante más altos para la misma empresa, lo que resulta en ponderaciones más altas dentro de índices comparables.
Esto afecta la exposición de los inversores a valores individuales dentro de los componentes de los fondos que replican cualquiera de los índices de referencia.
Umbrales de liquidez y tamaño
FTSE y MSCI también difieren en sus normas de inclusión en cuanto a capitalización bursátil y liquidez mínima. MSCI tiende a exigir requisitos más estrictos de volumen de negociación y capitalización bursátil, favoreciendo a las empresas más grandes y estables. Esto puede influir en los resultados de los inversores al determinar qué empresas entran en cada índice, lo que configura la diversificación y la exposición sectorial.
Reequilibrio y acciones corporativas
FTSE y MSCI reequilibran sus índices con diferente frecuencia: MSCI suele ser trimestral, FTSE semestral. El momento también influye en la inclusión de las OPV o en cómo se reflejan las escisiones y las reestructuraciones corporativas.
Estas diferencias pueden generar oportunidades de negociación a corto plazo o discrepancias de seguimiento para los gestores que intentan replicar o anticiparse a los cambios en los índices.
Si bien tanto el FTSE como el MSCI buscan ofrecer una amplia representación del mercado, sutiles diferencias en la metodología pueden dar lugar a exposiciones de cartera sustancialmente diferentes. Por lo tanto, los inversores que utilizan estrategias de seguimiento de índices deben comprender las reglas que rigen estos índices y considerar sus objetivos al elegir uno u otro.
Cómo las metodologías de los índices influyen en las carteras
Elegir entre un índice de referencia MSCI o FTSE no es solo una decisión pasiva; la familia de índices en la que invierte puede influir profundamente tanto en la estructura como en el comportamiento a largo plazo de su cartera de renta variable. Incluso cuando dos fondos parecen replicar la misma región geográfica o temática de inversión, las diferentes reglas de los índices suelen generar variaciones en los desgloses sectoriales, las ponderaciones por país y la selección de valores, todo lo cual influye en los resultados de riesgo y rentabilidad.
Divergencia en la asignación de países
Una de las principales consecuencias de las diferentes clasificaciones y ponderaciones de países es la divergencia en la exposición regional y el riesgo sistémico. Por ejemplo:
- Mercados emergentes: El índice MSCI EM incluye una ponderación significativa en China (incluidas las acciones A a través de Stock Connect), Corea del Sur y Brasil. Por el contrario, el FTSE EM infrapondera significativamente a Corea del Sur o la omite por completo, lo que altera el equilibrio regional.
- Mercados Desarrollados: El índice FTSE Developed incluye más empresas de ciertos mercados europeos debido a los menores umbrales de liquidez, lo que puede afectar la exposición a los valores financieros e industriales europeos.
Estas diferencias no se limitan a la geografía. Por ejemplo, si Corea del Sur se considera un mercado desarrollado (como lo hace el FTSE), los inversores que siguen los índices FTSE podrían observar una sobreexposición a empresas surcoreanas con un fuerte componente tecnológico, lo que distorsionaría los perfiles de riesgo del sector.
Composición Sectorial y de Estilo
La metodología subyacente del índice también puede influir considerablemente en la exposición sectorial. El MSCI aplica los estándares globales de clasificación industrial (GICS), mientras que el FTSE utiliza el Índice de Referencia de Clasificación Industrial (ICB). Esto significa que las empresas pueden categorizarse de forma diferente según el índice utilizado. Por ejemplo, las empresas que un índice podría clasificar como financieras podrían aparecer como de consumo discrecional en otro.
Esta reclasificación puede influir significativamente en las ponderaciones sectoriales y la atribución del rendimiento. Con el tiempo, las diferencias en la exposición sectorial generan discrepancias en el rendimiento debido a efectos de rotación sectorial o cambios macroeconómicos que afectan a un sector más que a otros.
Exposición a Divisas y Riesgo Cambiario
Dado que los índices tienen diferentes ponderaciones regionales, también exponen a los inversores a diferentes cestas de divisas. Para los inversores globales, esto afecta al riesgo cambiario. Una mayor ponderación hacia las acciones japonesas o europeas (como puede ocurrir en un índice FTSE) expone más a los inversores a las fluctuaciones cambiarias del yen o el euro, respectivamente.
Sesgos de Estilo y Exposición a Factores
FTSE y MSCI pueden producir una exposición variable a factores de valor, crecimiento, momentum o calidad según la inclusión de las empresas y las metodologías de ponderación. Dado que el MSCI tiende a utilizar filtros de liquidez y capital flotante más estrictos, sus índices podrían subrepresentar a empresas más pequeñas, con potencial de mayor crecimiento. Los criterios de inclusión más amplios del FTSE también podrían aumentar la exposición a acciones de mediana capitalización, lo que afectaría la volatilidad y la beta.
Error de seguimiento y selección de fondos
Los inversores que utilizan fondos pasivos o ETF también deberían considerar el error de seguimiento que surge al utilizar diferentes proveedores de índices. Dos ETF que replican "renta variable global" podrían utilizar índices diferentes (uno MSCI, otro FTSE) y su rendimiento, volatilidad y rentabilidad por dividendo pueden variar significativamente con el tiempo, a pesar de tener mandatos aparentemente idénticos.
En última instancia, una elección informada entre el MSCI y el FTSE es esencial para alinear las inversiones con los objetivos estratégicos. Al comprender cómo se construye cada índice, los inversores y asesores pueden crear carteras que se ajusten mejor a su exposición prevista, tolerancia al riesgo y objetivos a largo plazo.
Qué deben hacer los inversores con este conocimiento
Comprender las sutiles diferencias entre las metodologías de los índices FTSE y MSCI va más allá de la teoría: tiene implicaciones prácticas para la asignación de activos, la selección de fondos y la evaluación comparativa del rendimiento. A continuación, se explica cómo los inversores y asesores financieros pueden aplicar esta información para tomar decisiones más informadas.
Alinear la exposición al índice con la intención de inversión
Ya sea para generar exposición a mercados emergentes, renta variable global o sectores específicos, es crucial tener claro qué índice utiliza un fondo. Si un fondo replica el índice MSCI Emerging Markets, se espera una mayor exposición a Asia y una ponderación significativa en China y Corea del Sur. Si se utiliza el índice FTSE Emerging Markets, una menor exposición a Corea del Sur y las asignaciones a diferentes países pueden ajustarse mejor a ciertas preferencias geopolíticas o temáticas.
De igual manera, al invertir en un fondo globalmente diversificado, asegúrese de que su índice de referencia coincida con las asignaciones deseadas; por ejemplo, una versión del FTSE con mayor presencia en Europa frente a una variante del MSCI con mayor presencia en EE. UU.
Comparación de fondos más allá de la etiqueta
Dos ETF o fondos indexados pueden afirmar que cubren la misma clase de activo, pero aun así ofrecer resultados sustancialmente diferentes. Investigue siempre:
- El índice subyacente (p. ej., MSCI ACWI vs. FTSE All-World).
- Rendimiento total anualizado y volatilidad en períodos comparables.
- Desglose sectorial y geográfico.
- Rendimiento por dividendo, que puede variar debido al tratamiento de las acciones corporativas o la asignación por país.
Muchos inversores seleccionan fondos pasivos de bajo coste, pero pasan por alto estos criterios, lo que genera un rendimiento inferior o riesgos imprevistos.
Impacto en la atribución del rendimiento
Al analizar el rendimiento de la cartera, tenga en cuenta el índice de referencia utilizado. Si su fondo replica un índice de referencia FTSE, pero se compara con un índice MSCI, o viceversa, las diferencias en la composición del índice pueden sesgar la atribución del rendimiento. Esto puede llevar a una evaluación errónea de la habilidad del gestor o a errores de seguimiento, especialmente en horizontes de corto a medio plazo.
Reequilibrio Estratégico y Estrategias Tácticas
Dado que el FTSE y el MSCI se reequilibran en momentos diferentes, pueden surgir oportunidades tácticas o desajustes temporales. Los gestores activos a veces aprovechan estas diferencias para anticipar las altas o bajas del índice. Los inversores pasivos deben supervisar cuándo planean reequilibrar sus fondos y evaluar cualquier potencial aumento de los costes de rotación o desviaciones de seguimiento durante esos periodos.
Diversificación del Riesgo del Proveedor de Índices
Los inversores sofisticados pueden optar por diversificar entre proveedores de índices para mitigar el riesgo metodológico. Invertir en fondos basados tanto en el MSCI como en el FTSE puede reducir la exposición a un único sistema de clasificación o sesgo regional, lo que mejora la resiliencia general de la cartera. Esto es especialmente relevante al invertir en ETF temáticos o regionales, donde las normas de un único proveedor pueden ejercer una influencia considerable en la construcción del índice.
Consulte con un profesional
Si bien los índices FTSE y MSCI están bien diseñados, siguen siendo producto de un diseño humano con sesgos inherentes. Los inversores con asignaciones significativas a acciones globales o regionales deberían considerar la posibilidad de trabajar con asesores financieros para garantizar que la selección del índice se ajuste a los objetivos, las limitaciones y las perspectivas del mercado.
En última instancia, las normas del índice son importantes: una diferencia metodológica aparentemente menor puede agravarse con el paso de los años y convertirse en una divergencia de rendimiento notable. Comprender su índice no es solo para especialistas; es un elemento fundamental para una inversión informada.
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