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ACCIONES DE BANCO DE BOGOTÁ EN 2025: HITOS Y PERSPECTIVAS

Análisis de las acciones del Banco de Bogotá en 2025

Las acciones del Banco de Bogotá, uno de los pilares del Grupo Aval y referente del sistema financiero colombiano, han mostrado un comportamiento relevante en el transcurso de 2025. Con un entorno macroeconómico desafiante, transformaciones regulatorias y la evolución tecnológica del sector bancario, se vuelve crucial examinar los factores que han determinado su rendimiento reciente, así como las perspectivas hacia 2026.

Durante el año 2025, el desempeño de las acciones del Banco de Bogotá estuvo influenciado por diversos motores económicos y estratégicos. En primer lugar, las tasas de interés continúan siendo un factor determinante. El Banco de la República, en su lucha contra la inflación, ha mantenido una política monetaria restrictiva, lo que impacta el margen de intermediación financiera del banco. No obstante, también ha limitado la demanda de crédito, afectando los ingresos por cartera.

En cuanto al comportamiento bursátil, las acciones del Banco de Bogotá (BOG en la BVC) se han mantenido relativamente estables, con ligeras variaciones que responden a factores como anuncios de resultados trimestrales y cambios en la percepción del riesgo país. Para mediados de 2025, la acción cotizaba en un rango entre los COP 65,000 y COP 72,000 dependiendo de la volatilidad temporal, cifras moderadas en comparación con los últimos cinco años.

Entre los resultados financieros más relevantes destaca una recuperación gradual del crecimiento de utilidades netas tras un complejo 2022 – 2023, junto con una reducción en el índice de cartera vencida, ubicado por debajo del 5%, reflejando una mejor gestión del riesgo crediticio. A esto se suma una moderación en los gastos operativos a través de una transformación digital moderada pero sostenida, con énfasis en la banca por canales digitales y automatización de procesos internos.

A nivel geográfico, la diversificación de ingresos a través de la participación en Centroamérica mediante BAC Credomatic ha contribuido a mitigar la concentración de riesgos exclusivamente en Colombia. Este activo se convierte en una fuente de ingresos relevante, especialmente en periodos de ajuste interno o desaceleración de la economía colombiana.

La confianza inversionista en la BVC se ha visto moderadamente afectada por eventos políticos internos y riesgos regulatorios durante el año, incluyendo propuestas legislativas sobre mayores exigencias de capital y de control estatal al sistema financiero. Sin embargo, la solidez de la estructura patrimonial del banco y su historial de gobierno corporativo han servido de amortiguador ante estos posibles impactos.

En términos relativos frente a sus pares, como Bancolombia, Davivienda y Grupo Aval, el Banco de Bogotá mantiene una capitalización de mercado competitiva, aunque con menor liquidez bursátil. Esta menor negociación diaria puede aumentar la volatilidad en escenarios de incertidumbre.

Finalmente, los dividendos constantes y un payout disciplinado siguen siendo atractivos para inversionistas en busca de flujos estables, aunque el crecimiento del precio de la acción ha sido más conservador en comparación con otras alternativas del sector financiero latinoamericano.

A lo largo de 2025, el Banco de Bogotá ha alcanzado varios hitos estratégicos y operacionales que son relevantes para inversionistas y analistas financieros. Estos eventos no solo han influido en el comportamiento de su acción, sino que también configuran su posicionamiento de cara al año 2026. A continuación, se destacan los más importantes:

1. Fusión operativa de plataformas digitales

Uno de los eventos más relevantes fue la consolidación de sus plataformas digitales, en especial la migración completa a un sistema de banca digital unificado empleado también por BAC Credomatic en Centroamérica. Esta fusión busca reducir costos operativos y mejorar la experiencia de usuario bajo una estrategia omnicanal.

La implementación se dio en el segundo trimestre de 2025, acompañado de una campaña agresiva de atracción de usuarios digitales, logrando cerrar el año con un crecimiento del 28% en usuarios activos digitales.

2. Venta parcial de cartera no estratégica

El banco ejecutó la venta parcial de una cartera vencida en Colombia estimada en más de COP 500 mil millones a fondos internacionales especializados en activos distressed. Esta operación liberó provisiones y mejoró el índice de solvencia técnica, generando al mismo tiempo confianza en la gestión del riesgo.

3. Refuerzo en solvencia y capital regulatorio

Resultado de normativas regulatorias de la Superintendencia Financiera, para 2025 entraron en vigor nuevas exigencias de capital. El Banco de Bogotá optó por una emisión de bonos subordinados por el orden de USD 300 millones, fortaleciendo su estructura de capital sin dilución accionaria. Esta estrategia fue percibida positivamente por Fitch y Moody's, manteniendo una perspectiva estable en sus calificaciones.

4. Reordenamiento corporativo en Grupo Aval

En julio de 2025 se completó una reestructuración corporativa al interior del Grupo Aval, bajo el cual Banco de Bogotá asumió mayor liderazgo en el segmento bancario tradicional colombiano, mientras que otras filiales se enfocan en negocios de banca digital, leasing o inversiones. Esto consolida su posición como unidad core dentro del conglomerado.

5. Reconocimiento en sostenibilidad

El banco fue incluido por primera vez en el índice de sostenibilidad de la BVC, gracias a sus políticas de transparencia, inclusión financiera y reducción de la huella de carbono. Este reconocimiento ha generado mayor interés entre inversionistas institucionales con enfoque ESG, ampliando el perfil de tenedores de la acción.

6. Dividendos estables y confiables

A pesar de los desafíos macroeconómicos, el banco mantuvo su política de dividendos, decretando un pago total superior a los COP 1,200 por acción en el año. La estabilidad del dividendo es uno de los principales atractivos para inversores de largo plazo, que priorizan ingresos constantes sobre crecimiento acelerado del capital.

Estos hitos configuran una estrategia orientada a mediano plazo que ha sido bien recibida por el mercado colombiano. En conjunto, muestran la intención del banco de modernizarse, mantener rentabilidad y fortalecer el gobierno corporativo sin comprometer su solidez financiera.

El beneficio principal de las acciones es participar en el éxito de grandes empresas, pero el inversor debe estar dispuesto a aceptar el riesgo de mercado: a mayor potencial de ganancia, mayor es la posibilidad de enfrentar periodos de pérdidas temporales o permanentes.

El beneficio principal de las acciones es participar en el éxito de grandes empresas, pero el inversor debe estar dispuesto a aceptar el riesgo de mercado: a mayor potencial de ganancia, mayor es la posibilidad de enfrentar periodos de pérdidas temporales o permanentes.

De cara a 2026, los inversores interesados en las acciones de Banco de Bogotá deben monitorear cuidadosamente determinados factores estratégicos, macroeconómicos y operativos. Estos elementos pueden influir directamente sobre el rendimiento de la acción y la valoración del banco como activo de inversión. A continuación, presentamos los aspectos más relevantes a tener en cuenta:

1. Comportamiento de tasas de interés en Colombia

El ajuste de las tasas de interés por parte del Banco de la República será uno de los principales motores. Si el ciclo monetario comienza a virar hacia una política expansiva en 2026, podrá impulsar la demanda de crédito, mejorar los ingresos por cartera y fortalecer el margen financiero. Esto beneficiaría al banco de forma directa.

2. Reforma tributaria y regulatoria

Está en discusión en el Congreso una nueva reforma tributaria para 2026 que podría incluir mayores impuestos al sector financiero. Así mismo, hay propuestas de cambios regulatorios sobre los límites de concentración y mayor presencia estatal en decisiones estratégicas del sistema bancario. Ambos factores pueden afectar la rentabilidad futura, por lo cual su evolución debe vigilarse atentamente.

3. Consolidación de eficiencia operativa

La reciente transformación digital y reducción de gastos operativos es favorable, pero aún está en proceso. Su consolidación será clave para generar retornos sostenidos sobre el capital invertido (ROE). Inversionistas deberán seguir los indicadores de eficiencia y productividad, así como la ampliación en participación de mercados con bajo nivel de bancarización.

4. Estabilidad del Grupo Aval

Como parte estructural del Grupo Aval, las acciones del Banco de Bogotá también estarán expuestas a la percepción general del conglomerado, especialmente si se generan cambios en la estructura de propiedad, nuevas divisiones o movimientos estratégicos en sus filiales. La confianza en el grupo es clave para la valorización futura de BOG.

5. Perspectiva macroeconómica regional

La operación de Banco de Bogotá en Centroamérica a través de BAC Credomatic representa una oportunidad de diversificación estratégica. Es importante analizar la evolución del contexto económico en países como Costa Rica, El Salvador y Guatemala, donde el banco tiene exposición relevante, especialmente en condiciones políticas estables y bajo riesgo cambiario.

6. Atractivo para inversionistas internacionales

El perfil ESG creciente del banco, sumado al cumplimiento regulatorio y gobierno transparente, lo posicionan positivamente de cara a nuevos flujos de inversión extranjera. La inclusión en ETFs regionales y fondos institucionales será clave para aumentar la liquidez bursátil y estabilizar el precio.

7. Política de dividendos sostenida

La continuidad de un dividendo atractivo será importante para los inversionistas conservadores. Si bien la retención de utilidades podría favorecer inversiones futuras, su equilibrio será determinante para mantener el apetito por el título BOG en 2026.

8. Expansión del crédito y control de cartera vencida

El balance entre crecimiento del portafolio de créditos y gestión de la cartera vencida será crucial. Una expansión sin deteriorar la calidad crediticia puede impulsar significativamente los ingresos netos, aunque requerirá monitoreo constante de los indicadores de riesgo financiero.

En conclusión, 2026 se perfila como un año cargado de oportunidades, pero también de desafíos. Las acciones del Banco de Bogotá podrían beneficiarse de una mejora en el ciclo económico, consolidación de su estrategia digital y mayor apetito inversionista, siempre y cuando se mantenga la disciplina en su modelo operativo y financiero.

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